Resumen
Volver a enviar un artículo revisado a una revista requiere más que cargar un manuscrito corregido. Su respuesta al editor debe explicar claramente qué cambió, mostrar cómo abordó cada inquietud editorial y de los revisores, y justificar cuidadosamente cualquier sugerencia que no haya seguido. Los editores gestionan muchos manuscritos simultáneamente, por lo que su carta de reenvío debe facilitar la comprensión y verificación del proceso de revisión.
Un paquete de reenvío sólido debe incluir una carta de respuesta detallada, un manuscrito claramente revisado y cualquier archivo adicional que requiera la revista. Organice las respuestas punto por punto, identifique exactamente dónde se realizaron los cambios, reconozca cualquier diferencia entre su plan de revisión original y el trabajo que finalmente completó, y mantenga una actitud profesional cuando no esté de acuerdo con los comentarios. Si las circunstancias impidieron realizar una revisión prometida, explíquelo con transparencia en lugar de esperar que el editor pase por alto la diferencia.
En resumen: considere su reenvío como una continuación de la conversación académica con el editor y los revisores. Una documentación clara, explicaciones respetuosas, un envío puntual y una corrección minuciosa demuestran profesionalidad y brindan al artículo revisado las mejores posibilidades de pasar de la revisión a la aceptación.
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Consejos para volver a enviar su artículo revisado al editor de la revista
Recibir una solicitud para revisar y volver a enviar un artículo académico o científico suele ser alentador. Significa que la revista no ha rechazado directamente su manuscrito y que el editor considera que el artículo podría ser apto para publicación si se abordan satisfactoriamente determinadas cuestiones. Sin embargo, la revisión no termina cuando ha modificado el manuscrito. También debe preparar un paquete de reenvío claro, profesional y convincente que muestre al editor y a los revisores exactamente lo que ha hecho.
Esta etapa merece un cuidado considerable. Los editores pueden estar gestionando decenas o incluso cientos de manuscritos en distintas fases de revisión, y los revisores pueden volver a un artículo revisado semanas o meses después de haberlo leído por primera vez. No puede dar por sentado que nadie recuerda cada detalle de su envío original, de su correspondencia anterior o de las revisiones que dijo que tenía intención de realizar. Por tanto, su carta de respuesta sirve de mapa a través del manuscrito revisado. Debe permitir que un editor o revisor entienda cada inquietud, vea su respuesta y localice rápidamente el cambio resultante.
Un reenvío bien preparado también demuestra algo más amplio: que eres un autor profesional capaz de responder constructivamente a las críticas, distinguir las revisiones esenciales de las sugerencias opcionales y comunicarte con claridad cuando persiste un desacuerdo académico. Estas cualidades son muy importantes en la revisión por pares.
1) Comprende el propósito de la carta de reenvío
Tu carta de reenvío no es simplemente una nota que indique que el manuscrito ha sido revisado. Su propósito principal es documentar el proceso de revisión de una manera que ayude al editor a determinar si las inquietudes planteadas durante la revisión se han abordado adecuadamente.
La carta normalmente debe explicar:
- que estás reenviando el manuscrito revisado,
- el título del manuscrito y el número de identificación,
- que has considerado detenidamente todos los comentarios editoriales y de los revisores,
- qué cambios importantes realizaste,
- dónde aparecen esos cambios en el artículo revisado,
- y por qué no se implementaron los cambios solicitados.
Si la revista solicita un documento de respuesta independiente, punto por punto, proporciónalo. En muchos casos, la respuesta a los revisores es mucho más extensa que el breve mensaje de presentación que acompaña al envío. Sigue el sistema de la revista en lugar de suponer que un formato sirve para todos los casos.
2) No des por sentado que el editor recuerda tu manuscrito en detalle
Los autores recuerdan naturalmente cada etapa de su propio envío, porque el artículo puede representar años de trabajo. Los editores no tienen ese lujo. Cada semana pasan por sus escritorios numerosos artículos, hilos de correspondencia, informes de revisores y problemas de producción.
Por este motivo, comienza la correspondencia de reenvío con suficiente información identificativa para situar inmediatamente el artículo. Incluye:
- el título del manuscrito,
- el ID del manuscrito o número de referencia,
- la fecha o la categoría de decisión de la carta editorial anterior, si resulta útil,
- y una declaración concisa de que estás enviando una versión revisada.
Una frase como «Gracias por la oportunidad de revisar nuestro manuscrito, “[Title]” (ID del manuscrito [number]), en respuesta a los comentarios incluidos en su carta de decisión de [date]» proporciona al editor el contexto de inmediato.
Por eso también tus explicaciones deben ser autosuficientes. Evita afirmaciones como «Hicimos los cambios comentados anteriormente» sin especificar cuáles fueron esos cambios.
3) Vuelve a leer la carta de decisión original antes de redactar tu respuesta
Antes de redactar la carta de reenvío, vuelve a leer la decisión original del editor y los informes de los revisores. Léelos nuevamente de principio a fin. Después, compáralos con el manuscrito revisado.
Crea una lista de verificación que contenga todos los asuntos sustantivos. Puede ser útil dividir los comentarios en categorías como:
- requisitos editoriales,
- comentarios importantes del revisor 1,
- comentarios menores del revisor 1,
- comentarios importantes del revisor 2,
- comentarios menores del revisor 2,
- solicitudes de idioma y formato,
- y los requisitos técnicos o administrativos.
Marque cada elemento solo cuando tenga la certeza de que se ha abordado tanto en el manuscrito como en la carta de respuesta. Este sencillo procedimiento reduce el riesgo de pasar por alto un comentario y presentar una revisión incompleta.
4) Responda a cada comentario individualmente
Uno de los principios más importantes para volver a presentar un manuscrito con éxito es que cada comentario reciba una respuesta. Incluso cuando una sugerencia parezca menor, innecesaria o basada en un malentendido, no la ignore sin más.
Un formato numerado, punto por punto, suele ser el enfoque más claro. Por ejemplo:
- Cite o resuma el comentario del editor o del revisor.
- Indique si está de acuerdo, parcialmente de acuerdo o si discrepa respetuosamente.
- Explique qué cambió.
- Indique dónde aparece la revisión.
Si no se realizó ningún cambio, explique por qué. El silencio es arriesgado, porque el revisor podría suponer razonablemente que pasó por alto el comentario o que se negó a abordarlo.
Mantenga las respuestas lo bastante concisas para que sigan siendo legibles, pero con suficiente detalle para demostrar que entendió la inquietud y la abordó seriamente.
5) Describa los cambios con precisión, no de forma vaga
Afirmaciones como «Esto se ha corregido» o «El manuscrito se ha revisado en consecuencia» suelen ser demasiado vagas. Obligan al editor o al revisor a buscar en el artículo para descubrir qué hizo usted.
Una respuesta más sólida podría decir:
«Estamos de acuerdo en que la justificación para seleccionar el grupo de control no se explicó suficientemente. Por ello, hemos añadido un párrafo en el que se describen los criterios de selección y su relación con el diseño del estudio en la sección Métodos, página 7, líneas 182–204».
Esto comunica inmediatamente cuatro cosas al revisor: que entendió el problema, que estuvo de acuerdo con él, que realizó un cambio sustancial y que identificó exactamente dónde puede encontrarse el cambio.
Cuando sea probable que los números de página y de línea cambien al cargar o convertir los archivos, siga el sistema preferido por la revista. Algunas revistas piden a los autores que indiquen en su lugar los encabezados de las secciones.
6) Explique cómo las críticas importantes fortalecieron el artículo
Cuando las revisiones hayan mejorado sustancialmente el manuscrito, dígalo. Esto resulta especialmente útil cuando los revisores solicitaron cambios en el planteamiento del estudio, la explicación de la metodología, el análisis o la interpretación.
Podría explicar que:
- se ha reorganizado la introducción para plantear con mayor claridad la laguna de investigación,
- se han añadido detalles metodológicos para mejorar la reproducibilidad,
- se ha repetido un análisis estadístico utilizando una prueba más adecuada,
- se ha reescrito la discusión para evitar afirmaciones exageradas,
- o se han incluido nuevas referencias para abordar un área de investigación que se había omitido.
El propósito no es elogiar excesivamente su propia revisión. Es mostrar al editor que el proceso de revisión por pares produjo mejoras significativas y que usted participó en él de manera constructiva.
7) Destaque cambios que originalmente creía imposibles
A veces, la primera reacción ante una solicitud de un revisor es que no puede llevarse a cabo. Quizá un análisis adicional parezca imposible, una comparación solicitada parezca exceder los datos disponibles o una sugerencia editorial parezca incompatible con la estructura del artículo. Sin embargo, durante la revisión puede descubrir una solución viable.
Si esto ocurre, destáquelo en su respuesta al reenviar el manuscrito. Esto demuestra flexibilidad y una implicación seria en el proceso de revisión.
Por ejemplo:
«En nuestra respuesta inicial, indicamos que un análisis por subgrupos podría no ser posible debido al tamaño limitado de la muestra. Sin embargo, tras reconsiderar el conjunto de datos y consultar con nuestro estadístico, pudimos realizar un análisis exploratorio con las salvedades pertinentes. Los nuevos resultados se presentan en la Tabla 4 y se analizan en las páginas 14–15».
Este tipo de explicación resulta especialmente útil si su correspondencia anterior llevó al editor a esperar que el cambio solicitado no sería posible.
8) Tenga especial cuidado cuando no haya podido completar una revisión prometida
La situación inversa requiere aún más cuidado. Es posible que haya comunicado al editor que tenía la intención de realizar una revisión concreta y luego descubriera que era imposible, inapropiada o que probablemente debilitaría el artículo.
No oculte la discrepancia. El editor puede comparar su respuesta actual con su correspondencia anterior y podría preocuparse si un cambio prometido ha desaparecido sin explicación.
En su lugar, explique:
- qué pretendía hacer originalmente,
- qué problema surgió durante la revisión,
- por qué no podía realizarse el cambio de manera responsable,
- y qué medida alternativa adoptó, si adoptó alguna.
Por ejemplo, puede haber previsto añadir un nuevo análisis, pero descubrir que los datos disponibles no cumplían los supuestos estadísticos necesarios. En ese caso, realizar el análisis simplemente para satisfacer al revisor constituiría una mala práctica de investigación. Explique claramente la limitación y, cuando corresponda, añádala a la sección de limitaciones del manuscrito.
9) Discrepe respetuosamente cuando sea necesario
Los autores no están obligados a implementar todas las sugerencias de los revisores. Los revisores pueden malinterpretar un estudio, recomendar cambios que excedan su alcance o favorecer un enfoque teórico que no sea adecuado para la pregunta de investigación del autor.
Cuando no esté de acuerdo, hágalo de manera profesional. Evite respuestas como «El revisor se equivoca» o «Nos negamos a hacer este cambio». En su lugar, reconozca la sugerencia, explique su razonamiento y aporte pruebas.
Una respuesta constructiva podría ser:
“Agradecemos la sugerencia del revisor de sustituir el marco analítico actual por X. Tras considerarlo detenidamente, hemos mantenido Y porque la pregunta de investigación se refiere al cambio longitudinal, no a la asociación transversal. No obstante, hemos añadido dos frases en la página 5 para aclarar esta decisión metodológica y citar trabajos comparativos recientes.”
Este enfoque demuestra que no desestimó el comentario a la ligera. Lo consideró y tomó una decisión académica fundamentada.
10) Distinga entre revisiones importantes y menores
No todos los comentarios merecen el mismo espacio en su respuesta. Las revisiones importantes que afecten al diseño de la investigación, el análisis, la interpretación o las conclusiones deben explicarse con mayor detalle. Los cambios menores relacionados con la ortografía, las referencias, las etiquetas o expresiones aisladas normalmente pueden abordarse de forma más breve.
Por ejemplo:
«Corregido según lo sugerido. La terminología ahora es coherente en todo el manuscrito».
Esto es totalmente adecuado para una corrección menor sencilla.
Al variar el nivel de detalle según la importancia de cada cuestión, hará que su respuesta sea más fácil de leer y, al mismo tiempo, demostrará que ha prestado atención completa a la revisión.
11) Facilite la navegación por su respuesta
Una respuesta extensa a la revisión puede ocupar varias páginas. Por ello, la organización es sumamente importante. Utilice encabezados claros, como:
- Respuesta al editor
- Respuesta al revisor 1
- Respuesta al revisor 2
- Revisiones adicionales
Numere cada comentario y respuesta de manera coherente. Si la revista permite distinguir el formato, puede usar cursiva para los comentarios de los revisores y texto normal para las respuestas de los autores. Evite el uso excesivo de colores o formatos decorativos, salvo que la revista los recomiende específicamente.
Cuanto más fácil sea navegar por su respuesta, más sencillo será para los revisores verificar su trabajo y recomendar la aceptación.
12) Sea transparente sobre los cambios adicionales que haya realizado por iniciativa propia
Durante la revisión, puede descubrir problemas que ni el editor ni los revisores mencionaron. Quizá un párrafo sea repetitivo, una tabla contenga una incoherencia en el etiquetado o una referencia haya quedado desactualizada. Corregir estos problemas es sensato.
Si los cambios son sustanciales, menciónelos en una sección breve titulada «Revisiones adicionales» o algo similar. No es necesario documentar cada coma corregida, pero los cambios independientes importantes no deberían sorprender al editor.
Entre los ejemplos se incluyen:
- actualizar varias referencias publicadas desde el envío original,
- corregir una incoherencia numérica en una tabla suplementaria,
- reorganizar un párrafo para mejorar la claridad,
- o estandarizar la terminología en todo el manuscrito.
La transparencia tranquiliza al editor al demostrarle que la revisión se realizó de manera controlada y deliberada.
13) Compruebe si la revista desea un manuscrito con control de cambios o uno limpio
Las revistas difieren en la forma en que desean que se envíen los archivos revisados. Algunas exigen una versión con control de cambios o revisiones resaltadas, además de una versión limpia. Otras solo solicitan un manuscrito limpio y confían en el documento de respuesta para identificar los cambios.
Antes de volver a enviar el manuscrito, compruebe cuidadosamente las instrucciones de la revista y la carta de decisión. Los archivos requeridos pueden incluir:
- un manuscrito revisado limpio,
- un manuscrito con cambios marcados o control de cambios,
- un documento de respuesta a los revisores,
- las figuras revisadas,
- los archivos complementarios,
- las declaraciones actualizadas,
- y una nueva carta de presentación.
Los archivos incorrectos o faltantes pueden retrasar el procesamiento incluso cuando las revisiones académicas son excelentes.
14) Revise cada tabla, figura y referencia cruzada modificadas
Las revisiones suelen tener consecuencias en otras partes del manuscrito. Añadir una tabla puede cambiar la numeración. Eliminar una figura puede dejar una referencia cruzada obsoleta en el texto. Los nuevos análisis pueden requerir cambios en el resumen o la conclusión.
Antes de volver a enviar el manuscrito, verifique:
- todos los números de tablas y figuras,
- los pies de tabla y figura,
- las referencias a tablas y figuras en el texto,
- la numeración de los apéndices,
- la numeración de las ecuaciones, cuando corresponda,
- y las referencias cruzadas entre secciones.
Estas comprobaciones son especialmente importantes después de una reestructuración sustancial.
15) Actualice el resumen, el título y las palabras clave cuando sea necesario
A veces, los autores revisan considerablemente el cuerpo de un artículo, pero olvidan que el título y el resumen todavía describen la versión anterior. Si el artículo revisado contiene ahora nuevos análisis, una afirmación más limitada o una conclusión modificada, el resumen debe reflejar esos cambios con exactitud.
Del mismo modo, quizá sea necesario ajustar el título si el editor solicitó un cambio de énfasis. Las palabras clave deben seguir alineadas con el enfoque final del manuscrito.
El resumen suele ser la primera parte del manuscrito revisado que el editor vuelve a leer, por lo que las incoherencias pueden generar de inmediato dudas sobre si el artículo se ha revisado realmente.
16) Vuelva a comprobar la lista de referencias después de la revisión
Las revisiones por pares suelen añadir nuevas citas. Otras pueden eliminarse cuando se reescriben algunas secciones. Esto crea oportunidades para que haya discrepancias entre las citas en el texto y la lista de referencias.
Confirme que:
- cada cita en el texto tenga una entrada correspondiente en la lista de referencias,
- cada entrada de la lista de referencias esté citada en el texto,
- las nuevas referencias sigan el estilo de la revista,
- los nombres de los autores y los años de publicación sean exactos,
- y que la información del DOI o de la URL sea correcta cuando sea necesario.
Un artículo revisado debe verse más pulido que el envío original, no menos.
17) Mantenga un tono cortés incluso después de recibir comentarios difíciles durante la revisión
Algunos informes de revisión resultan frustrantes. Los comentarios pueden ser concisos, repetitivos, contradictorios o, en ocasiones, innecesariamente severos. No obstante, su respuesta debe mantener la calma y el profesionalismo.
Evite el sarcasmo, la irritación y el lenguaje emocional. No escribe únicamente para el revisor, sino también para el editor, quien juzgará la eficacia con la que responde a las críticas académicas.
Entre las frases útiles se incluyen:
- «Agradecemos al revisor que haya señalado este punto.»
- «Estamos de acuerdo en que la redacción anterior no era clara.»
- «Agradecemos esta sugerencia y hemos revisado la sección en consecuencia».
- «Después de considerarlo detenidamente, hemos mantenido el enfoque original por las siguientes razones…»
La cortesía profesional no exige estar de acuerdo. Exige comunicar el desacuerdo de manera que la discusión se mantenga centrada en la evidencia y el conocimiento académico.
18) Evita los halagos excesivos
Agradecer a los editores y revisores es apropiado, pero los elogios repetidos pueden sonar formularios o poco sinceros. No es necesario calificar cada sugerencia de «excelente», «perspicaz» o «sumamente valiosa».
Una introducción equilibrada como «Agradecemos al editor y a los revisores sus comentarios cuidadosos y constructivos, que nos ayudaron a mejorar el manuscrito» suele ser suficiente.
Después, céntrate en el contenido. A los editores les interesa principalmente saber si realizaste los cambios necesarios y si tu razonamiento resulta convincente.
19) Vuelve a enviar el manuscrito mucho antes de la fecha límite siempre que sea posible
Los plazos de revisión son importantes. Las revistas suelen especificar un periodo de varias semanas o meses, dependiendo de si la decisión implica una revisión menor o importante. No cumplir el plazo puede provocar el cierre administrativo del envío o hacer necesario solicitar una prórroga.
Planifica hacia atrás a partir de la fecha límite. Reserva tiempo para:
- revisión por los coautores,
- análisis adicional,
- reescritura,
- comprobación de las referencias,
- corrección,
- y la preparación final de los archivos.
Evita dejar la carga y las comprobaciones técnicas para la última hora. En ocasiones, los sistemas de envío presentan problemas inesperados, especialmente cuando se incluyen figuras de gran tamaño o archivos suplementarios.
20) Solicita una prórroga con antelación si realmente es necesario
Si no puedes cumplir el plazo porque se requieren experimentos adicionales, análisis adicionales o consultas con los coautores, ponte en contacto con el editor antes de que venza el plazo. Explica brevemente el motivo y solicita una prórroga realista.
Los editores suelen estar dispuestos a aceptar solicitudes razonables, especialmente cuando el tiempo adicional dará lugar a una revisión más sólida. Lo importante es la comunicación. Guardar silencio y enviar tarde es mucho menos profesional que solicitar una prórroga con antelación.
21) Vuelve a corregir el artículo revisado
Un manuscrito que se corrigió cuidadosamente antes del primer envío puede contener muchos errores nuevos después de la revisión. Mover párrafos, añadir referencias, reescribir oraciones e insertar nuevos resultados introduce inconsistencias con frecuencia.
La revisión final debe comprobar:
- gramática, ortografía y puntuación,
- claridad de las oraciones,
- terminología,
- coherencia en los tiempos verbales,
- abreviaturas,
- referencias,
- tablas y figuras,
- y el formato de la revista.
Presta especial atención a los pasajes recién redactados. Estas secciones no se han beneficiado del mismo número de rondas de revisión anteriores que el manuscrito original.
22) Menciona la corrección profesional cuando sea pertinente
Si un editor o revisor criticó específicamente la calidad del inglés y posteriormente utilizó un servicio profesional de corrección o edición académica, puede ser útil mencionarlo en su respuesta.
Por ejemplo:
“Además de las revisiones sustantivas descritas a continuación, el manuscrito ha sido sometido a una corrección académica profesional para mejorar la precisión gramatical, la claridad y la coherencia”.
Si ha obtenido un certificado de corrección y la revista solicita o acepta este tipo de documentación, inclúyalo con el reenvío. Un certificado no garantiza la aceptación, pero puede tranquilizar al editor al demostrar que las inquietudes sobre la calidad lingüística se han abordado seriamente.
23) Deje claro que está dispuesto a realizar nuevas revisiones
Incluso después de una revisión sustancial, puede ser necesaria otra ronda de cambios. Evite escribir como si su trabajo ya no admitiera más debate.
Un cierre profesional podría indicar:
“Esperamos que las revisiones respondan satisfactoriamente a las inquietudes planteadas y estaremos encantados de realizar cualquier otro cambio que el editor considere necesario”.
Esto transmite confianza sin dar a entender que se tiene derecho a la aceptación.
24) Prepare un mensaje de presentación conciso para el sistema de reenvío
Si la revista proporciona un archivo separado de respuesta a los revisores, el mensaje de presentación que lo acompaña puede ser breve. Normalmente debería incluir:
- una declaración de que se vuelve a presentar el manuscrito revisado,
- el agradecimiento por la oportunidad de revisar el manuscrito,
- un breve resumen de los cambios principales,
- la confirmación de que se adjunta una respuesta detallada punto por punto,
- y un cierre cortés.
No duplique varias páginas de respuestas a los revisores en la nota de presentación, a menos que la revista lo solicite específicamente.
25) Una estructura práctica para su carta de respuesta
Un documento de respuesta claro podría seguir esta estructura:
- Párrafo inicial: identifique el manuscrito y agradezca al editor y a los revisores.
- Resumen de las revisiones principales: enumere brevemente los cambios más importantes.
- Respuesta al editor: aborde por separado cualquier comentario editorial.
- Respuesta al revisor 1: reproduzca o resuma cada comentario y respóndalo individualmente.
- Respuesta al revisor 2: siga la misma estructura.
- Revisiones adicionales: señale cualquier cambio sustancial realizado de forma independiente.
- Cierre: exprese la esperanza de que el manuscrito revisado sea ahora adecuado y su disposición a realizar nuevas revisiones.
Esta estructura resulta familiar para editores y revisores y facilita la comparación con el artículo revisado.
26) Conserve un registro completo del proceso de revisión
Guarde copias de:
- el manuscrito original,
- la carta de decisión del editor,
- los informes de los revisores,
- el manuscrito revisado,
- la carta de respuesta,
- y toda la correspondencia posterior.
El control claro de las versiones es especialmente importante en los artículos con varios autores. Use nombres de archivo descriptivos en lugar de confiar en archivos llamados “final”, “final2” y “really-final”.
Si la revista solicita otra revisión, estos registros le ayudarán a reconstruir exactamente qué se modificó en cada etapa.
27) Recuerde que la revisión forma parte de la colaboración académica
Es fácil considerar los comentarios de la revisión por pares como obstáculos entre usted y la publicación. Una perspectiva más productiva consiste en ver el proceso como una conversación académica estructurada. Los revisores pueden identificar ambigüedades porque los futuros lectores se encontrarían con el mismo problema. Un editor puede solicitar una discusión más breve porque la contribución central está quedando oculta. Una pregunta metodológica puede revelar un supuesto que usted no había explicado suficientemente.
No está obligado a aceptar todas las sugerencias, pero abordar seriamente cada una suele mejorar tanto el artículo como sus habilidades como investigador y escritor.
Conclusión
Reenviar un artículo revisado al editor de una revista es una etapa crucial del proceso de publicación. Una revisión exitosa debe hacer algo más que modificar el manuscrito: debe demostrar claramente cómo se han abordado las inquietudes editoriales y de los revisores, y por qué se justifican las diferencias que aún persistan.
No dé por sentado que el editor recuerda en detalle su artículo o la correspondencia anterior. Identifique claramente el manuscrito, responda a cada comentario, explique con precisión los cambios sustanciales y proporcione referencias a páginas, líneas o secciones cuando sea útil. Si pudo realizar cambios que originalmente consideraba imposibles, destaque ese avance. Si no pudo completar de manera responsable una revisión que había prometido anteriormente, explique el motivo con especial cuidado y transparencia.
Durante toda la correspondencia, mantenga un tono profesional, conciso y cortés. El desacuerdo académico es totalmente aceptable cuando se sustenta en pruebas y una explicación razonada. Ignorar los comentarios, ocultar revisiones incompletas o responder a la defensiva probablemente perjudicará mucho más sus posibilidades que decidir respetuosamente no seguir una sugerencia concreta.
Por último, revise cuidadosamente el paquete completo de reenvío. Asegúrese de que las tablas, figuras, referencias, resúmenes y archivos complementarios revisados sean precisos; envíe todo dentro del plazo; y corrija el lenguaje recién revisado antes de cargar los archivos finales. Una carta de respuesta clara y un manuscrito pulido facilitan el trabajo del editor y demuestran que ha tomado en serio el proceso de revisión por pares.
Una solicitud de revisión no garantiza la publicación, pero sí representa una oportunidad importante. Al responder de manera sistemática y presentar el artículo revisado de forma profesional, le brinda al manuscrito la mayor posibilidad de avanzar desde la revisión hasta la aceptación final.
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